Frecuencias de plasma
Armonización de cuerpo, mente y energía mediante vibraciones naturales
Diversos estudios han demostrado que todas las células en división contienen «filamentos» de material altamente conductor en sus núcleos, rodeados por una capa aislante.
Este filamento, que podría ser el complejo ARN-ADN, siempre adopta la forma de una espiral o hélice, es decir, una bobina. Cada una de estas bobinas se comporta como un circuito oscilante cuando su frecuencia de resonancia puede aproximarse mediante una bobina móvil externa. Nuestros cuerpos reaccionan a frecuencias armónicas como la música, el sonido de los ríos y el mar, el viento entre los árboles y muchos otros sonidos inaudibles. También reaccionamos al frío y al calor; todas estas influencias se transmiten a nuestro cuerpo y provocan diversas reacciones.
Cuando nos exponemos a frecuencias armónicas, nuestros cuerpos se encuentran en equilibrio. Las células pueden entonces vibrar de forma óptima en las condiciones adecuadas. Experimentamos este estado, por ejemplo, como alegría, felicidad, claridad mental y optimismo. Esta transmisión de frecuencias es beneficiosa para plantas, animales y seres humanos. Pasar tiempo en la naturaleza contribuye significativamente al bienestar. A través de las frecuencias de estos elementos vitales en sonido y vibración, nuestros cuerpos experimentan constantemente cambios positivos.
Numerosos estudios realizados en diversos países han demostrado que las personas recargan su energía al pasar tiempo en lugares con energía positiva, como bosques, montañas, ríos y el mar, o al asistir a un concierto con música armoniosa.
Nuestras tecnologías imitan estos elementos para equilibrar tu cuerpo. Recuerda: somos como un recipiente que almacena lo que absorbemos y también lo que absorbemos. Cuando mantenemos nuestras energías equilibradas, nuestra salud se mantiene estable y fuerte.